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Al estallar la pandemia del coronavirus, hemos de recluirnos en nuestras casas por un periodo mínimo de 15 días. Esto a nivel de vitaminas, se reduce en la deficiencia de una de las más importantes sustancias: la vitamina D.
La vitamina D influye directamente en la absorción del calcio. Estamos en estado de cuarentena debido al coronavirus y a la pandemia que nos invade día tras día. Un caso particular puede ser la deficiencia de vitamina D que se produce al no poder tomar el sol cada día. Su carencia es un factor de riesgo en la aparición de la enfermedad del raquitismo, que se traduce en ablandamiento de los huesos y su posterior debilitamiento.
Su carencia se ha relacionado también con patologías como el cáncer y la diabetes, tal igual que otras muchas enfermedades autoinmunes, enfermedades cardiovasculares y deterioros de tipo cognitivo.
Es muy importante saber que la vitamina D ayuda a controlar los niveles de calcio y fósforo en el cuerpo ¿Cómo se puede entonces preservar la vitamina D en nuestro organismo?
Una de las maneras más eficaces de preservarla es a través del consumo de pescado azul. (Salmón, melva, arenques, sardinas y boquerones). Son los productos que tienen más grasa y los que por tanto mayor cantidad de vitamina D tienen. También encontramos gran cantidad de vitaminas en los yogures y quesos que además poseen gran cantidad de calcio.
También es necesario mantener una actividad física moderada. Se ha visto que la actividad física practicada con moderación favorece la absorción de calcio y por supuesto de vitamina D. Hemos de reseñar también que con solo unos 20 minutos de ejercicio es más que suficiente para notar los beneficios de la adquisición de la vitaminada D.
Otra de las opciones nada descartables, es la adquisición de la misma en forma de comprimidos en la farmacia o bien en las mismas superficies comerciales.
Para finalizar, diremos que hemos de tener en cuenta y tratar de tomar la suficiente vitamina D en los siguientes casos que corresponden a los grupos con mayor riesgo de deficiencia:
- Si estamos en una situación de dar el pecho al bebé, en estos casos se requiere un mayor aporte considerable de vitamina D.
- Adultos ya más mayores, debido a que no pueden tomar tanta vitamina D ya que no procesan tan eficientemente la luz solar.
- Celiacos o con la Enfermedad de Crohn, ya que no procesan ni absorben de manera adecuada la vitamina D.
- Personas con osteoporosis o enfermedades renales o hepáticas.
- También las personas con hipertiroidismo.
- Y también personas con alguna medicación contra el VIH/SIDA.
Vicente Femenía Lloret
Psicólogo General Sanitario, Social Media Creador de contenidos.
Colegiado CV 10692